VI CONGRESO IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DE LA SALUD, Universidad Maimónides,
Buenos Aires, 30 de septiembre al 3 de octubre, 2001.

Los Efectos Adversos Sobre la Salud Mental de Larga Duración Como
Resultado de la Circuncisión No Terapéutica de los Niños

Gregory J. Boyle
Departamento de Psicología
Universidad Bond, Australia

RESUMEN

Aunque la comunidad médica mundial está de acuerdo en la ausencia de justificación por la circuncisión neonatal rutinaria, y aunque aproximadamente 85% de los hombres en todo el mundo están genitalmente intactos, se calcula que unos 650 millones de hombres que están viviendo hoy no obstante se han circuncidado. Circuncisión no terapéutica (cirugía de reducción del pene) es realizado principalmente en los niños, sin anestesia o analgesia, y es muy dolorosa y traumática. La evidencia está aumentando ahora que el trauma temprano, como la circuncisión en menores causa un daño irreversible en el ámbito físico, sexual (Maimónides, 1963, p. 609), y muchas veces, psicológico de la víctima (Denniston, Hodges, & Milos, 2001). La circuncisión tiene los acontecimientos intensamente dolorosos que implican ser fuertemente refrenados, teniendo parte de los órganos genitales amputados-cuánto más joven es el niño a la hora del trauma, mayor es la probable psicopatología subsecuente (Green, 1983). Además, la evidencia acumulada hasta ahora indica que la cirugía genital realizada en los niños puede tener efectos devastadores y crónicos para la salud mental. La creciente evidencia empírica muestra que dicha mutilación causa emociones negativas y posiblemente el trastorno por estrés postraumático PTSD de larga duración (Bensley & Boyle, 2001; Gemmell & Boyle, 2001; Hammond, 1999; Menage, 1999; Ramos & Boyle, 2001). Un acontecimiento traumático se define en DSM-IV (APA, 1994) como más allá de la experiencia humana, tal como la agresión, el asalto sexual, o la tortura, que amenaza la integridad física de una persona. La circuncisión traumatiza obviamente a los menores (Eth & Pynoos, 1985; Terr, 1990). Las víctimas de circuncisión cuando eran menores han descrito sus experiencias en términos de violación, tortura, mutilación y ataque sexual (Goldman, 1997, 1999). Por ejemplo, de 313 hombres circuncidados cuando eran niños, el 75% manifestaban daño psicológico, el 60% indicaban resentimiento por la circuncisión, el 54% mostraban cólera, el 50% se sentían violados, el 47% se consideraban inferiores, comparados con los otros hombres y el 43% creían que la circuncisión perjudicaba sus relaciones sexuales (Hammond, 1997). La disociación de la experiencia traumática y del dolor emocional asociado con el conocimiento, es un mecanismo psicológico de defensa (Chu & Dill, 1990; Noyes, 1977). El trauma doloroso en los menores puede causar cambios neurofisiológicos y neuroquímicos duraderos del cerebro (Ciaranello, 1983; van der Kolk & Saporta, 1991; Anand & Carr, 1989). Muchos hombres han sentido tanto daño por la circuncisión que ellos hasta han recurrido a los métodos de la restauración sustituta del prepucio, en una tentativa para recuperar la sensación y la función sexual perdida. Dados los efectos adversos a largo plazo sobre la salud mental que causa la circuncisión innecesaria en los menores, es tiempo para que la comunidad de salud mental profesional examine este problema estrechamente, dirijae más investigación, y participe en la discusión sobre la prudencia de esta cirugía no terapéutica de la reducción sexual que se impone en los niños indefensos.


Cite as:
(File revised 1 December 2001)
http://www.cirp.org/library/psych/boyle4/